Basta de comernos la cabeza pensando en oportunidades perdidas, en momentos que podíamos haber vivido pero que por distintas circunstancias o por propia voluntad (incluidos los casos en los que el arrepentimiento llega justo después de decidir no vivir ese momento) no hemos podido saborear. Hace cuatro meses me pasó algo parecido y no he parado de pensar en ello, noches que al acostarme el pensamiento seguía vagando en mi cabeza, impidiéndome descansar tranquila, o vivir tranquila. Y luego lees frases tales como 'La escusa más cobarde es culpar al destino' o 'Las oportunidades sólo llegan una vez en la vida', y te autodeprimes. Estas frases, con las que nos sentimos taaaan identificados en algunos casos, son meros apoyos que nos ayudan (a nuestro cerebro depresivo por cualquier cosa sin importancia) y hacen que nos sintamos comprendidos. La vida siempre suele brindarnos segundas oportunidades, así que dejemos de ser pesimistas y centrémonos en el presente, no en el pasado de las oportunidades perdidas. Siempre hay que mantener la esperanza...

Como sigas publicando fotos que se vean claramente tus pequitas al final te voy a tener que comer!
ResponderEliminarMe encanta el texto cariño, en realidad, me encanta siempre que te pones filosófica y en general, me encantas tú.
I LOVE U
Albiiiiita ♥
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