lunes, 30 de mayo de 2011

Llueve.

Me encanta el olor a tierra mojada... me evoca sentimientos, no sé por qué, pero desde pequeña me he sentido atraída por la fragancia que deja tras de sí una lluvia... Anteayer también estuve disfrutando del aroma que hace tiempo que no nos rodeaba. Calor, calor, calor. A veces necesitas un día, un momento de lluvia, un tiempo de meditación en casa, encerrada a causa de la tormenta. Todo gris, como el cielo. Sin embargo, te ayuda a tomar grandes decisiones. Y luego, el aroma. Aunque no estés en la calle, esquiva la angustia hermética que provoca el hogar durante horas, para hacerte llegar esa fragancia que, como he dicho antes, me encanta, me ayuda a reflexionar, me entristece, y me relaja.










mío#

1 comentario:

  1. Y una vez mas me encanta tu entrada! lo siento por no contestarte antes pero esque he estado bastante liada. Pero a lo que iba me encanta enserio, cosas que nos pasan a todo el mundo pero cada uno lo siente de una manera y lo escribe de otra completamente distinta :)
    un besito pequeña, ya sabes que te sigo :)

    ResponderEliminar